
El porcentaje, que rebasa de largo el máximo recomendado del 35%, está en su peor registro y en el máximo desde la gran recesión, tras dispararse dos puntos de golpe en el segundo trimestre del año.
La crisis de vivienda atraviesa su momento más dramático por los problemas de acceso de buena parte de la población, sobre todo joven, a una casa.
Pero no solo los que no pueden permitirse un piso son el ‘quid’ de la cuestión sino que poco a poco se está fraguando un contexto insano también para quienes sí logran acceder al mercado con una hipoteca.
Los españoles dedican ya más de un 38% de su renta a hacer frente al préstamo y la curva indica que la tendencia al alza se acelera.
El Banco de España mide el llamado esfuerzo teórico anual, que muestra el porcentaje de renta anual neta del hogar (la disponible para gastar, quitados ya impuestos, cotizaciones, etc.) que se dedica al importe de la cuota hipotecaria en un hogar mediano en el primer año tras la adquisición de una vivienda tipo financiada al 80% del valor. Esta es una de las métricas más utilizadas para medir si el endeudamiento de un ciudadano es saludable
o no.
Lo que suelen recomendar tanto el BdE como las propias entidades financieras es que el esfuerzo teórico anual se sitúe como máximo en el 35%. A partir de ahí empieza a suponer un problema de endeudamiento que eleva el riesgo de impago y saltan las alarmas en la banca, que cierra el grifo del crédito a los perfiles que pueden estar más al límite.
FUENTE: ABC